Sin duda uno de los platos estrella de las navidades es el cochinillo asado, en este artículo vamos a contaros como elegir el mejor cochinillo, para que el día de la cena de Nochevieja todo el mundo os felicite.

Elegir el mejor cochinillo

Lo primero como siempre, acudid a vuestro carnicero de confianza y si sois profesionales de restauración, a vuestro mayorista de confianza, como Doña vaca que siempre ofrece las mejores carnes al mejor precio desde hace más de 40 años.

Uno de los principales errores cometidos, es elegir una pieza grande (5 kilos) y una vez hemos preparado el asado nos damos cuenta de que el sabor y textura estaba muy lejos de lo esperado.

Por lo cual recomendamos elegir una pieza pequeña que no supere los 4 kilos de peso, una vez vaciado de las vísceras.

En algunas grandes superficies de alimentación, encontramos piernas y paletillas de cerdo cuyo precio no llega a los 10€ el kilo, si es así, descartarlo automáticamente ya que posiblemente sea un cochinillo que viene de Alemania y su calidad no tiene nada que ver comparada con nuestros productos españoles.

Por lo tanto otra cosa importante a tener en cuenta, es fijarnos de su procedencia, a ser posible que el origen sea Segovia ya que esta provincia tiene la certificación de autenticidad, garantía y calidad.

Evidentemente dicha calidad va a acompañada de un precio algo elevado, sobre 22€ el kilo.

No obstante se pueden encontrar otros cochinillos  españoles a menor precio, que aunque no son de Segovia, también tienen una calidad excelente.

Desde la web de Doña vaca puede escribirnos solicitando la pieza que necesite y en menos de 24 horas, nos pondremos en contacto para suministrarlo en el local que nos indique.

Una vez tengamos la pieza elegida, ya solo nos queda cocinarlo correctamente, a continuación os vamos a dar unos consejos esenciales.

El principal secreto, es poner el horno a calentar a 160 grados una hora antes.

Mientras, aprovecharemos para poner aceite o manteca de cerdo derretida dentro del cochinillo y preparar la fuente con un centímetro de agua, asegurándonos que cuando metamos la pieza en el recipiente sobre la rejilla, no toque el agua.

El siguiente paso es salar la pieza por dentro y por fuera y colocarlo sobre la rejilla, boca arriba.

Metemos el cochinillo en el horno ya precalentado durante 1 hora, fijándonos que la carne adquiera un color blanco intenso, ese será el momento de darle la vuelta, pinchando la piel por varios puntos, para que se evapore el agua absorbida y conseguir el crujiente típico de este plato.

Solo quedaría dejar la pieza una hora más para conseguir que la piel se tueste y quede dorada, para conseguir este efecto podemos pintar la piel con una brocha mojada en aceite, mientras se va haciendo lentamente.

Como toque final subimos la temperatura a 200º y lo dejamos reposar unos 15 minutos, siempre pendiente de que no se queme y solo se tueste.

Ya sabemos elegir el mejor cochinillo para asar y sería el plato estrella de las navidades para ser degustado por nuestros amigos y familiares.

Desde Doña vaca les deseamos un feliz año 2019.