Mantener la cadena de frío en los alimentos es imprescindible para que lleguen en perfecto estado, con todas sus cualidades y propiedades, al consumidor final. En Doña Vaca cuidamos este proceso para conservar nuestra carne y ofrecer siempre el mejor producto.

¿Tipos de cadena de frío?

Según la temperatura de conservación, se pueden distinguir dos tipos de cadenas de frío: la congelación y la refrigeración.

Congelación:

Es una conservación a medio o largo plazo y debe realizarse a -18ºC. Si se rompe la cadena de frío en un producto congelado pueden aparecer bacterias u otros agentes que la estropeen. Un producto descongelado, no debe congelarse de nuevo.

Refrigeración:

La temperatura de conservación debe mantenerse de 0 a 4 °C, temperatura idónea para una buena conservación a corto plazo de productos frescos como la carne.

 

¿Cómo mantener la cadena de frío y cómo lo hacemos en Doña Vaca?

Te contamos todos los pasos, desde que nuestras instalaciones hasta que nuestros productos cárnicos llegan a tu casa o los disfrutas en tu restaurante favorito.

Producción y tratamiento:

Contamos con toda la infraestructura y las instalaciones necesarias para que la temperatura permanezca estable durante el tratamiento del producto y en la preparación de nuestros elaborados.

Almacenamiento:

Contamos con 2.000 m2 de frío positivo y negativo, que nos permiten asegurar un correcto almacenamiento.

Transporte:

Disponemos de vehículos especiales y prestamos una especial atención a los tiempos de carga y descarga, para evitar exponer nuestros productos a temperaturas elevadas.

Consumidor final:

Cuando compres alimentos frescos como la carne, intenta que estén el menor tiempo posible fuera del frigorífico. En verano, te recomendamos llevar una bolsa térmica para poder transportarla.

Es recomendable conservar la carne en la parte inferior de la nevera y en un recipiente limpio y cerrado herméticamente.

 

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